Miradas del destino


Alguien que se portó muy mal conmigo hace muchos años, pasó frente a mi, mientras hacia la cola del cajero automático con mi bebé en brazos. Durante varios segundos nos miramos fijamente a los ojos, en los cuales pude notar algo de ternura y vergüenza. Fueron 6 ó 7 segundos algo intensos, pero no hubo un saludo siquiera, simplemente agachó la cabeza y siguió su marcha. 

Ya no es ni la sombra de quien fue, era muy bella, alta, esbelta, pero muy creída y cruel. Hoy día está muy delgada, se ve cansada, su rostro algo demacrado, y con un maquillaje que apenas logra disimular sus ojeras. Mientras se alejaba, redujo el paso de sus tacones altos y volteó, me miró con arrepentimiento, como con sentimiento de culpa, llevó su mano a la cara con evidente tristeza y desapareció entre la gente. 

Quizás verme con mi hijo le afectó, probablemente esté pagando lo que hizo, pero realmente no me importa, solo sentí algo de lastima por ella. No le tengo rencor, hace ya casi una década, pero creo que cada quien obtiene lo que merece, para bien o para mal.

Acompañante ajuro...


Hay momentos en la vida en los que no es bueno estar acompañado, y uno de ellos es mientras se navega en Internet;una actividad casi tan sagrada y privada como ir al baño.

No importa si es en un cibercafé (que de café nunca tuvieron nada), en tu casa o la de algún amigo/familiar, etc.,la persona que esté a tu lado (acompañante o no) te podría llevar al desespero en cuestión de minutos; y del desespero al horror.

Esa persona se sienta casi encima tuyo a detallar cada uno de tus movimientos, a leer junto a ti cada palabra que muestra la pantalla, e incluso llega a sugerirte que hacer y que paginas visitar cuando muchas veces tu vas a lo que vas.

Esta actitud del "acompañante ajuro" nos cohíbe en el 99,9% de los casos de revisar cosas que para nosotros son importantes pero que a los ojos de el/ella son puras "pendejadas" (que le interesan nada más por joderle la paciencia a uno). Por lo que en algunos momentos tendemos a divagar en nuestra consulta a la red.

No importa el tema, da igual que estés buscando información realmente importante, que mirando el ultimo estado de la lipa de Britney Spears; porque a los ojos de tu "acompañante" estas viendo "porno salvaje" o haciendo algo sumamente inmoral.

Es tanta la presión, que sientes el peso de esa persona sobre ti, queriéndote sacar de la PC; bien sea para ponerse ella o para que ambos se alejen de allí. Acabando así con su sufrimiento de "acompañante" para extender el tuyo; agregandote una frase que repetirás mil veces en tu mente "coño, por su culpa no pude revisar/hacer lo que quería".

Si por casualidad se te ocurre reprocharle su acoso, y el hecho de que no lograste obtener la información que querías, el regañado/insultado y/o coñaceado serás tu. Te saldrá con el típico discurso de que eres tú quien tenia el control del PC y que si no lo hiciste fue porque no te dio la gana, por que el/ella "estaba viendo para otro lado, o que no le prestaba atención a lo que hacías"; mientras tú por ser una persona "pacifica y civilizada" tratarás de tragarte la ira para no guindar de cabeza a ese ser trimardito del primer poste que veas o enterrarle la cara en la pantalla de la computadora.

PD: #lestraigoodioChismosos

10 meses...

Poco tiempo en números, pero largo en su ausencia, y con ese sabor tan amargo que su partida me dejó. Creo que soy al único que le importa, por qué ni siquiera la madre de ella llama para preguntar por su nieto; ni falta que hace.

El camino es con mi hijo de la mano, siempre juntos; los demás se pueden ir a la mierda.

Radio Blog

Hoy ando algo místico, por eso les dejo este regalito. Cierren los ojos y pulsen play. :D

Inconstante

Se que no posteo nada desde junio, que he tenido tiempo de sobra para un misero post, pero confieso que muchas veces no he podido y otras no me ha dado la gana. Es que entre la dejadez, el cansancio por el trabajo y el bebé, siquiera pensar en DT se me hace complicado.

La solución a mi inconstancia tiene "nombre y apellido", Nokia C3. Solo estoy esperando un pago, que nunca llega gracias a un cliente mañoso y desconsiderado; para retomar este blog como es debido y darle mayor uso a mi cuenta de Twitter, que también tiene telarañas.

Quizás ya nadie me lea, pero no me importa, los locos hablamos solos; pero no comemos mierda. Y no te doy otra nomas porque...

Un segundo de paz...

No se por qué cada vez que voy a realizar alguna actividad como comer, trabajar, asearme, etc. a mi hijo le da por armar un escándalo. No importa si está profundamente dormido, se despierta para ponerme a correr (literalmente). Juraría que tiene un radar que se activa con el comando "joder a papi, joder a papi, joder a papi..." cada vez que debo hacer algo.

Llora para que lo cargue, para que lo consienta, para lo acomode bien sea en la cama, el coche o la cuna. En esos momentos que para mi deberían ser de paz, luego de la dura faena que significa dormirlo y/o dejarlo tranquilito en un solo lugar; todo le molesta y por todo comienza a quejarse. 

Paso las 24 horas junto a el, atendiéndolo en absolutamente todo a cada segundo, pero hay momentos en los que se pone histérico e intratable de repente. El motivo; estar permanentemente en brazos. 

Mientras duerme no hay ruido que le moleste, pueden pasar 20 camiones seguidos, puede haber una tormenta eléctrica, música alta o alguien gritando en la calle y él, en el más profundo de los sueños. Sin embargo, si escucha mi voz, o la de mi madre se despierta quejándose y sollozando por su chupón y por una extensa sesión de "brazos".

Hace algunos minutos mi madre me trajo la cena al cuarto, todo en el mas absoluto silencio. Apenas di el primer mordisco a mi "pancito" comenzó el espectáculo de mi bebito. Y como ya es costumbre tuve que comer corriendo, unos segundos sentado en mi escritorio tratando de digerir y el resto del tiempo tratando de calmarlo en la cama. La situación se volvió mas complicada porque el señorito aumentó su llanto a niveles estratosfericos, lo que me llevó a cargarlo hasta dormirlo en mis brazos. Han pasado 30 minutos y el Sr. Bebé duerme felizmente en mi hombro al momento de escribir este post, ya lo voy a acostar.

Esta situación se repite día a día, pero que más puedo hacer... es mi único hijo, lo adoro con toda mi alma... pero coooooño pana yo necesito mis segunditos diarios de paz!! 

Como Mafalda...

Que insistencia tan arrecha la de nuestros padres en obligarnos a tomar sopa, inclusive siendo ya unos tarajallos hechos y derechos. Que si te fortalece, que si es buena por las vitaminas, que si previene tal o cual enfermedad, que si te mantiene saludable, etc., pero me importa un carajo. Simplemente no soy amigo de la idea de tomarme un plato de agua con pedacitos de "cosas amargas" cuyos nombres siquiera puedo distinguir.

Durante la primera mitad de mi vida, prefería pasar hambre que tragarme una cucharada de sopa alguna, especialmente la de pollo, la cual he odiado como a un enemigo más, sin embargo, en ocasiones puntuales he decidido probarla conociendo las cualidades culinarias de la persona que me la ha ofrecido.

Hoy día, en papel de padre; me veo en la obligación de complementar la alimentación de mi hijo de 5 meses con este esencial brebaje de los infiernos. Su primer contacto con dicho liquido (licuado de verduras y pollo) fue el viernes pasado; y lo que al principio comenzó con risas y entusiasmo de su parte, concluyó con una carita de "echo no guta papá". Mi bebito se comió varias cucharadas antes de hacer un escandalo por su tetero. La desesperación por tomársela toda de una vez es grande, ya que está acostumbrado a la mamila de su teterito y tener que lidiar con una cucharillita en su boca es muy duro y frustrante.

Han pasado varios días y poco a poco se va haciendo a la idea de que debe tener paciencia cuando lo alimento, aunque intenta quitarme el platico por tanto desespero. Ahorita me toca dársela porque es importante para su crecimiento y siempre he de ofrecérsela a pesar de sus caritas raras; pero si de grandecito no quiere, no tengo porque obligarlo, si a mi no me gusta tampoco. Aunque debo confesar que comencé a gustar de las cremitas de cebolla, champiñones, esparragos, etc. que hacía mi esposa; tan excepcionales como lo fue ella.

Si un día me invitas una cremita, un mondongo (este ultimo si te conozco muy bien), tal vez acepte. Si me invitas una sopa de pollo, o cualquier "cruzadito extraño" por allí, dudaré seriamente de nuestra amistad.

Vuelos con retraso

He pensado mucho en ti, no imaginas cuanto.

Las actividades diarias y sus rutinas se han convertido en burbujas de recuerdos, momentos en los cuales mi mente despega del cuerpo y las ideas y emociones se pasean libremente circundando tu imagen etérea.

Desde pequeño pensaba que la vida adulta era un duro desafío en el que no siempre se podía vencer solo, sino en equipo,en pareja; y desde pequeño comencé a creer en eso que llaman amor.

Cuando pensaba en el concepto de esa palabra, veía a mis padres y su comienzo disfuncional como pareja, que con el paso de los años fue encajando entre una que otra escenita y unas cuantas salidas hasta tarde en plan cita por cita. En ese tiempo me formé solo -por así decirlo- con mis ideas y a manera autodidacta en muchos aspectos.

Siempre fui un soñador aunque llegó un momento que me dije a mi mismo "Ponte las pilas, madura, espabila", pero seguía pensando que solo no podía estar.

Para ese tiempo ya te había descubierto, ya sabia lo que sentía por ti. Y sabes una cosa, llevo toda una vida escribiéndote cartas de amor en mi mente, cartas que nunca te pude dar por la distancia que nos separaba. Palabras que quería decir pero que me eran imposibles de expresar ante nuestro entorno familiar, ya que aun eramos "primos lejanos", vaya termino hipócrita.

Yo estaba aquí y tu por allá; y en mi soledad me imaginaba que ibas caminando por la calle, cruzando alguna esquina, y hasta sentía celos porque pensaba que podías estar con algún muchacho que te gustara. Me daba rabia, lo confieso, pero no podía verte. Me daba envidia de que alguien hubiera llegado a tu vida y yo no.

Y sabes lo que hacia? Cerraba mis ojos y deseaba con todas mis fuerzas que tomaras un avión y llegaras a mi algún día, y te quedaras por siempre conmigo. Tener el privilegio de vivirte a cada instante y que me acompañases a cada lugar, que reposaras tu cabeza en mi pecho y tus brazos se anudaran en mi.

Cuando viajo en metro o autobús me siento muy solo, no importa cuanta gente me apretuje o tenga a mi lado. Miro al espejo y te veo allí pegada a mi, amándome como en el corto sueño que un día se hizo realidad y que vivimos prácticamente hasta ayer.

Estuve toda mi vida esperándote y por fin llegaste. Tu estancia en mi vida fue corta, pero colmada de amor y sensaciones jamas vividas, amen del fruto hermoso que ya cumplió cuatro meses de risas y pucheros.

Mientras esperaré paciente para volver a verte algún día, solo que mi vuelo a tu nuevo y luminoso mundo partirá dentro de varias décadas.

No pude ser mas feliz, te amo con toda mi alma.