Vuelos con retraso

He pensado mucho en ti, no imaginas cuanto.

Las actividades diarias y sus rutinas se han convertido en burbujas de recuerdos, momentos en los cuales mi mente despega del cuerpo y las ideas y emociones se pasean libremente circundando tu imagen etérea.

Desde pequeño pensaba que la vida adulta era un duro desafío en el que no siempre se podía vencer solo, sino en equipo,en pareja; y desde pequeño comencé a creer en eso que llaman amor.

Cuando pensaba en el concepto de esa palabra, veía a mis padres y su comienzo disfuncional como pareja, que con el paso de los años fue encajando entre una que otra escenita y unas cuantas salidas hasta tarde en plan cita por cita. En ese tiempo me formé solo -por así decirlo- con mis ideas y a manera autodidacta en muchos aspectos.

Siempre fui un soñador aunque llegó un momento que me dije a mi mismo "Ponte las pilas, madura, espabila", pero seguía pensando que solo no podía estar.

Para ese tiempo ya te había descubierto, ya sabia lo que sentía por ti. Y sabes una cosa, llevo toda una vida escribiéndote cartas de amor en mi mente, cartas que nunca te pude dar por la distancia que nos separaba. Palabras que quería decir pero que me eran imposibles de expresar ante nuestro entorno familiar, ya que aun eramos "primos lejanos", vaya termino hipócrita.

Yo estaba aquí y tu por allá; y en mi soledad me imaginaba que ibas caminando por la calle, cruzando alguna esquina, y hasta sentía celos porque pensaba que podías estar con algún muchacho que te gustara. Me daba rabia, lo confieso, pero no podía verte. Me daba envidia de que alguien hubiera llegado a tu vida y yo no.

Y sabes lo que hacia? Cerraba mis ojos y deseaba con todas mis fuerzas que tomaras un avión y llegaras a mi algún día, y te quedaras por siempre conmigo. Tener el privilegio de vivirte a cada instante y que me acompañases a cada lugar, que reposaras tu cabeza en mi pecho y tus brazos se anudaran en mi.

Cuando viajo en metro o autobús me siento muy solo, no importa cuanta gente me apretuje o tenga a mi lado. Miro al espejo y te veo allí pegada a mi, amándome como en el corto sueño que un día se hizo realidad y que vivimos prácticamente hasta ayer.

Estuve toda mi vida esperándote y por fin llegaste. Tu estancia en mi vida fue corta, pero colmada de amor y sensaciones jamas vividas, amen del fruto hermoso que ya cumplió cuatro meses de risas y pucheros.

Mientras esperaré paciente para volver a verte algún día, solo que mi vuelo a tu nuevo y luminoso mundo partirá dentro de varias décadas.

No pude ser mas feliz, te amo con toda mi alma.

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